sábado, 19 de junio de 2010

ENTREVISTA A UN MALDITO POETA


El joven e ilustre Poeta Palmirano, Peyo Argüello, accedió a conceder una entrevista para el Juguete Rabioso, mientras descansaba después de una hilarifonía destellante de suculentas palabras, engordadas por su sapiencia, que plasmó casi que mecánicamente en un papel, para luego organizarlas de la manera estética que las estrellas le dictaminaran en la helada paz de las calles del barrio de poetas donde habita. Repuesto de su trance creador, sentado en una silla mesedora de mimbre, respondió a las inquisidoras preguntas que le hicimos.

Cabe recordar que Arguello es un espécimen cultivado en las mañas líricas del presente. Con una pluma silbante, ligera pero majestuosa, Arguello ganó su primer concurso de poesía regional a los diez años de edad, movido en sus inicios por la recalcitrante infección de los poetas Mundanistas de finales de la década de los setenta. No con mucha pompa manifiesta haberse devorado la literatura sucia y limpia norteamericana, de quienes ha sabido aprender a decir las cosas más infladas de la manera más sencilla. Sus metáforas son un parpadeo divino y sus versos contienen un dolor plomizo, casi como la majestuosidad de las nubes de una tormenta. Su camino literario lo enfiló durante su adolescencia a plasmar en el pael poemas que él mismo denominó como Poesía Chatarra, un término que sonaba a viejo, ya cuando los máximos ejemplares de la música chatarrera en europa y estados unidos morían de sida o de mal llegada sobredosis de heroína.

Sin embargo, el público joven de la comarca decidió perfilar a Arguello como su símbolo juvenil, trasladando el término de Poesía chatarra al de Poesía Punk. Se abrirían así las puertas de la tragedia y el desenfreno para un joven de diecisiete años. Leía sus desgarradores poemas en cuanto concierto de Punk programaban en Cali. Con sus filosos versos, cada vez más agónicos, despedazados y furiosos, los jóvenes sentían la llegada de la bienaventuranza de la muerte. Y mientras la muchachada punketa le gritaba, se atragantaba con litros de whiskey malo, afición que le quedó para siempre.

Las escandalosas pinturas de Amparito Agudelo, que lo plasmaran desnudo, nadando en un piscina de sangre humeante, junto a bellos ángeles que lo atormentan, le generó, en definitiva, el odio de los sectores más conservadores de la ciudad. Luego, fue detenido en un aeropuerto internacional cuando intentaba sacar una especie de cucaracha en vía de extinción, que habita exclusivamente en las cloacas de Barcelona. La experiencia en una cárcel extranjera lo marcó para siempre y es ahí donde escribe su único texto en prosa: “Te hablo desde la prisión”. La perdida de la virginidad anal es el centro de esta apasionante novela, que devela un mundo de fantasía en medio de la crueldad de la cárcel.

Se confiesa cobarde para probar las drogas duras, pero no un mentiroso cuando describe una subida y bajada de heroína por las calles de la ciudad de Cali, junto a una ilusoria pandilla de perros y gatos punketos que él lidera, en su alabado poema “solle”. Poema que ha pasado a los anales de la lírica nacional como uno de los poemas que ha sido capaz de contener el sentimiento desesperanzado de la juventud moderna, al lado de la poesía de José A. Silva y de Raúl Gómez Jattin. El espeluznante mundo del vincorte, los sitios mal iluminados, las niñas con ansias de perversión y héroes inconclusos y casi que amorfos, componen su poema épico a la ciudad que lo adoptó: Calima. Cali Calima, canta du delgada lírica triste.

A sus 28 años, sin hígado y con una pensión vitalicia que le ha dejado el ministerio de la incultura, nos habla hoy de temas tan variados como la política, la juventud, las drogas y claro, la misma poesía.

E.J.R: ¿Qué le dice usted a los jóvenes poetas?

P.A: Nada, que escriban. (Largo silencio) nada, la vida es un solle, es una cosa espectacular, las palabras vienen y van en un sinsentido armonioso, como la planta de esa matera, que crece y le dice a usted muchas cosas pero usted no la ve creciendo y siente que no le dice muchas cosas. ¿Si me entiende?

E.J.R: No, pero su poesía está cargada de una ambivalencia que muchos catalogan de genial. Aunque sus detractores lo tildan de ser un mequetrefe multimedial.

P.A: (Risas) (Tristeza repentina) Nada, eso lo dice la gente pobre de espíritu joven. Los viejos socarrones y las viejitas rezanderas que todavía abundan. Yo vengo a desinflar virginidades. Como dice mi poema Útero, que usted debe conocer, la realidad que nadie ve, esa es la que yo logro ver.

E.J.R: Un estudiante de literatura que culminó su trabajo de grado haciendo un análisis deconstructivo de su poesía, enfocado desde una hermenéutica de lo social, manifiesta en sus conclusiones que usted puso el dedo en la llaga. Luego se vuela los sesos con un arma hechiza. Que tiene que decir de esto.

P.A: Un acto de la vida como ese, es un acto que dilucida la trampa que es en verdad el mundo. Este donde los partos de la modernidad se vitalizan, un niño intelectual que se mata es un producto visceral de esta inmundicia moderna. Y al matarse con un arma típica de los delincuentes callejeros, le da un toque sustancial, expresivo, es más que un grito de rabia. Nada, eso es una escena de la sobrecogedora tragedia de los monstruos de la pobreza y la hambrienta globalización. (Risas)

E.J.R: Incita usted al suicidio en su poesía ¿porque no se ha suicidado?

P.A:Nada, la muerte debe ser una lenta letanía.

E.J.R: En la última clasificación de la literatura escrita por la editorial SUPERCRÍTICOS DE LAS LETRAS S.A. Usted está catalogado como un escritor de la generación del me importaunculismo, a la que le ha dado solidez filosófica el reconocido pensador antioqueño Simelemon Ptolomeo y a la que le ha dado aún una perspectiva estética el pintor y escultor Medásculo Moreno, de la costa pacífica, en fusión ceremonial de tonalidades y temáticas que confluyen sin reservas en una actitud meimportaunculista del asunto. ¿Cuál es su postura al respecto?

P.A: Nada, me importa un culo.

E.J.R: Cuál es la base poética del movimiento meimportaunculista

P.A: Me importa un severo y gigantesco culo.

E.J.R: Cree usted que pueda ser nominado a algún premio importante de literatura

P.A: Así como creo que no, también creo que sí. Osea, nada, las cosas son indiscutiblemente irreconocibles hasta que no buscas cada una de sus partes al unísono, en la conjugación del destino, de las formas, de las bases trágicas del destino. Osea, nada, así como me lo puedo ganar, también me lo puedo meter por el …

E.J.R: Qué piensa de la halitosis política del momento

P.A: Me importa un culo. Osea, en definitiva, eso de la política…

SOY UNA PLUMA LIGERA

Soy una pluma ligera

Una pluma ligera

Pluma ligera

Ligera

Gera

Ra

soy

(1994)

domingo, 13 de junio de 2010

POLICÍA ESTÁ PREOCUPADA POR APARICIÓN DE PANDILLA CALLEJERA DE PROFESORES DE LITERATURA

Redacción. La policía metropolitana de la ciudad de Cali ha activado las alarmas en algunos barrios que componen la comuna 3 y otros cercanos al centro de la ciudad, ante la presencia activa de bandas de docentes de literatura, que suelen concentrarse en los lugares de interés cultural y que han sido protagonistas de algunas reyertas académicas, vandalismo intelectual, dejo de nihilismo asociado con alto consumo de bebidas embriagantes y estoicismo ecléctico e iconoclastia triste, típica de este sector de la población.

La comunidad del sector se encuentra preocupada porque en varias ocasiones deben llamar a los organismos de seguridad, ante los constantes desordenes que provocan los docentes, caracterizados por discusiones pedagógicas o de carácter político, que se extienden hasta altas horas de la madrugada. “Les encanta escuchar boleros melancólicos” manifiesta Yolandita Quiceno, habitante del barrio San Antonio, Lugar que ha sido afectado por las pandillas de docentes. “Eso afecta tanto bienestar de la comunidad porque dichos boleros permiten que nuestros esposos tengan fugaces encuentros con el pasado tormentoso de su juventud y amores ya olvidados” agrega la señora, muy indignada.

Las autoridades manifiestan que se está haciendo una labor muy fuerte de represión sobre estas bandas, atacando sus lugares de reunión, pero manifiesta que es muy difícil, por el carácter efímero de las mismas. “Son reuniones fortuitas, motivadas por los pagos mensuales o quincenales. Cuando llegamos al sitio ya se han esfumado, dejando en el lugar un reguero de colillas de cigarrillo e innumerables botellas de licor y cajas de vino tinto” Afirma el Capitán Muñeca, comandante de la policía metropolitana de la ciudad.

Se tienen datos de por lo menos trece bandas. Una de ellas, la más peligrosa, se autodenomina Los Docentes Indecentes, que opera entre el barrio San Antonio, San Cayetano y Libertadores. Las autoridades tienen plenamente identificados a los miembros principales de la banda, entre los que se encuentran alias “El profesor” y alias “El licenciado”, sobre quienes recaen varias órdenes de captura por el delito de plagio de talleres de libros de texto y reproducción ilegal de poemas y cuentos por fotocopia clandestina. Sin embargo, según estudios de la ONG para la justicia, paz y tranquilidad en los barrios de influencia artística, arrojan datos alarmantes sobre el fenómeno. “La situación puede ser mas grave de lo que parece ya que los docentes no solo pertenecen al sector oficial, como se creía en un principio, sino que han generado alianzas con el sector privado, generando un crisol de violencia ideológica y pedagógica, que le puede hacer mucho daño a la comunidad educativa de la ciudad. Las bandas de docentes son tan peligrosas, porque se reúnen en las casas y peor aun, tocan guitarra desafinada y eso es sumamente grave”, expresa Samantha Josefina Cervantes, directora de la ONG citada anteriormente.

Al estar en su mayoría desempleados o inconformes por su situación salarial, estos docentes se ven abocados a agruparse en lo delictuoso. Y lo que es aun más grave, son caldo de cultivo para los grupos ilegales y la delincuencia organizada que los usa como soldados o estrategas de los negocios ilícitos que tanto afectan a la ciudad, como el expendio de chontaduros y chocorramos, dice Samuel Pineda, sociólogo de la Universidad del Valle. Por su parte, Bienestar Infrafamiliar y la Oficina para el Desocupe y Conflictos si ninguna Importancia, dependencia del municipio y liderada por Mauricio Muñoz Serna, manifiestan que las acciones deben ser tomadas de fondo, haciendo partícipes a los docentes de programas de divertimento, cultura, dignificación del trabajo, mejora de los compromisos salariales, entre otros elementos que resultan importantes para erradicar el fenómeno de raíz y salvar a esta valiosa agremiación de nuestra sociedad, que se está perdiendo en las calles vacías de la ciudad, en una vida inmunda de alcohol y desesperanza existencial.

QUE DICEN LOS ESTUDIANTES

Por su parte, el sentir de los alumnos es de total boleta. Se avergüenzan de sus profesores borrachos y cada vez se las montan más ya que ven en ellos personas sin deseos de nada en absoluto. “Nos da boleta esta situación, porque si me entiende, nada que ver con eso yave…” manifiesta preocupado un alumno de un colegio de la ciudad que prefiere que omitamos su nombre por razones de seguridad.