Redacción. La policía metropolitana de la ciudad de Cali ha activado las alarmas en algunos barrios que componen la comuna 3 y otros cercanos al centro de la ciudad, ante la presencia activa de bandas de docentes de literatura, que suelen concentrarse en los lugares de interés cultural y que han sido protagonistas de algunas reyertas académicas, vandalismo intelectual, dejo de nihilismo asociado con alto consumo de bebidas embriagantes y estoicismo ecléctico e iconoclastia triste, típica de este sector de la población.
La comunidad del sector se encuentra preocupada porque en varias ocasiones deben llamar a los organismos de seguridad, ante los constantes desordenes que provocan los docentes, caracterizados por discusiones pedagógicas o de carácter político, que se extienden hasta altas horas de la madrugada. “Les encanta escuchar boleros melancólicos” manifiesta Yolandita Quiceno, habitante del barrio San Antonio, Lugar que ha sido afectado por las pandillas de docentes. “Eso afecta tanto bienestar de la comunidad porque dichos boleros permiten que nuestros esposos tengan fugaces encuentros con el pasado tormentoso de su juventud y amores ya olvidados” agrega la señora, muy indignada.
Las autoridades manifiestan que se está haciendo una labor muy fuerte de represión sobre estas bandas, atacando sus lugares de reunión, pero manifiesta que es muy difícil, por el carácter efímero de las mismas. “Son reuniones fortuitas, motivadas por los pagos mensuales o quincenales. Cuando llegamos al sitio ya se han esfumado, dejando en el lugar un reguero de colillas de cigarrillo e innumerables botellas de licor y cajas de vino tinto” Afirma el Capitán Muñeca, comandante de la policía metropolitana de la ciudad.
Se tienen datos de por lo menos trece bandas. Una de ellas, la más peligrosa, se autodenomina Los Docentes Indecentes, que opera entre el barrio San Antonio, San Cayetano y Libertadores. Las autoridades tienen plenamente identificados a los miembros principales de la banda, entre los que se encuentran alias “El profesor” y alias “El licenciado”, sobre quienes recaen varias órdenes de captura por el delito de plagio de talleres de libros de texto y reproducción ilegal de poemas y cuentos por fotocopia clandestina. Sin embargo, según estudios de la ONG para la justicia, paz y tranquilidad en los barrios de influencia artística, arrojan datos alarmantes sobre el fenómeno. “La situación puede ser mas grave de lo que parece ya que los docentes no solo pertenecen al sector oficial, como se creía en un principio, sino que han generado alianzas con el sector privado, generando un crisol de violencia ideológica y pedagógica, que le puede hacer mucho daño a la comunidad educativa de la ciudad. Las bandas de docentes son tan peligrosas, porque se reúnen en las casas y peor aun, tocan guitarra desafinada y eso es sumamente grave”, expresa Samantha Josefina Cervantes, directora de la ONG citada anteriormente.
Al estar en su mayoría desempleados o inconformes por su situación salarial, estos docentes se ven abocados a agruparse en lo delictuoso. Y lo que es aun más grave, son caldo de cultivo para los grupos ilegales y la delincuencia organizada que los usa como soldados o estrategas de los negocios ilícitos que tanto afectan a la ciudad, como el expendio de chontaduros y chocorramos, dice Samuel Pineda, sociólogo de la Universidad del Valle. Por su parte, Bienestar Infrafamiliar y la Oficina para el Desocupe y Conflictos si ninguna Importancia, dependencia del municipio y liderada por Mauricio Muñoz Serna, manifiestan que las acciones deben ser tomadas de fondo, haciendo partícipes a los docentes de programas de divertimento, cultura, dignificación del trabajo, mejora de los compromisos salariales, entre otros elementos que resultan importantes para erradicar el fenómeno de raíz y salvar a esta valiosa agremiación de nuestra sociedad, que se está perdiendo en las calles vacías de la ciudad, en una vida inmunda de alcohol y desesperanza existencial.
QUE DICEN LOS ESTUDIANTES
Por su parte, el sentir de los alumnos es de total boleta. Se avergüenzan de sus profesores borrachos y cada vez se las montan más ya que ven en ellos personas sin deseos de nada en absoluto. “Nos da boleta esta situación, porque si me entiende, nada que ver con eso yave…” manifiesta preocupado un alumno de un colegio de la ciudad que prefiere que omitamos su nombre por razones de seguridad.
1 comentario:
Inceíble síntesis de lo que ocurre con este desahuciado gremio y de los vínculos con el crimen organizado.
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